BienestarBienestarBlogConsejos para cuidar el cerebro de tus hijos

agosto 15, 2020by Fernanda Sarzosa
https://alohaecuador.com/wp-content/uploads/2020/08/bloggif_5f3889a6c4f16.jpeg

Lo que los padres de familia deben saber, es que los niños de entre 0 y 6 años muestran una neuroplasticidad realmente estupenda, la cual se debe explotar y aprovechar al máximo, con múltiples refuerzos, ejercicios, actividades diarias y así  desarrollar de forma correcta sus habilidades psicológicas. En esta fase, el cerebro es como una...

Lo que los padres de familia deben saber, es que los niños de entre 0 y 6 años muestran una neuroplasticidad realmente estupenda, la cual se debe explotar y aprovechar al máximo, con múltiples refuerzos, ejercicios, actividades diarias y así  desarrollar de forma correcta sus habilidades psicológicas.

En esta fase, el cerebro es como una “esponja”, lo absorbe todo, a través de la imitación por ejemplo.

En el caso de los niños, quienes aprenden por imitación, se da lugar en su cerebro, a redes neuronales que se transforman en pautas sobre cómo actuar. Si se refuerza este aprendizaje, por repetición del estímulo, se convertirá en la forma de comportarse habitual del niño.

 

Claves para cuidar el cerebro de los pequeños

Una buena guía para saber potenciar y cuidar el cerebro de los niños y niñas, es aprovechar lo que la neurociencia enseña en la actualidad sobre el funcionamiento del cerebro. A continuación las claves más importantes.

 

Amor y seguridad

Se ha confirmado mediante destacados estudios, que los niños  criados por madres cariñosas, desarrollan hipocampos más grandes. Un  aspecto muy relevante, ya que el hipocampo interviene en el manejo del estrés y las respuestas inflamatorias del cuerpo; así como también en el almacenamiento de recuerdos. 

Quienes tienen hipocampos pequeños, pueden sufrir depresión y estrés postraumático e incluso con el tiempo desarrollar Alzheimer.

 

Alimentación

La alimentación de los niños, debe contar con altas cantidades de proteínas, frutas, hidratos de carbono y verduras, esto aportará en su crecimiento y en el desarrollo cerebral. Deben contar con las vitaminas y minerales necesarios para poder estar saludables. 

Es importante elegir alimentos con alto nivel nutritivo, comida real, y evitar los alimentos ultraprocesados, ya que en niños y adultos pueden crear adicción. 

El desayuno como primera comida del día de los niños, es la más importante ya que el cerebro necesita glucosa para rendir, de ahí la necesidad de los hidratos de carbono. 

 

Descanso 

Las horas de sueño, son muy importantes para los pequeños. Ya que mientras descansan, las hormonas del crecimiento trabajan para contribuir a su correcto desarrollo mental y físico. Dormir aumenta la memoria y el aprendizaje.

Además el sueño, tiene la capacidad de fortalecer el sistema inmune, disminuyendo así la vulnerabilidad a las infecciones y enfermedades. De esta forma, las partes que controlan las emociones y la interacción se relajan, proporcionando un rendimiento óptimo al despertarse.

Cuando los pequeños no logran conciliar de manera correcta el sueño, pueden ocurrir desequilibrios como: cambios en el estado de ánimo, tristeza o más irritabilidad; así como impulsividad y mayor riesgo de trastornos metabólicos como la obesidad y la diabetes.

 

Ejercicio y juego

Hacer ejercicio tiene múltiples beneficios, ya que la actividad física promueve la creación y formación de las neuronas y disminuye la muerte de las mismas. Además, al practicarlo se logra que las conexiones neuronales se vuelvan aún más fuertes y eficaces.

Se ha confirmado que el ejercicio físico aumenta la función cognitiva y cerebral, mejora el aprendizaje, la memoria, y protege contra las enfermedades degenerativas de las neuronas.

Es decir, esta actividad no puede faltar en los pequeños, es totalmente necesaria.

 

Manejo emocional

Educar, implica capacidad de autocontrol por parte de los padres. Se ha demostrado que los gritos dañan el cerebro de los niños.

Los efectos de esta violencia verbal, provocan problemas de conducta en los menores, como discusiones y peleas con compañeros, dificultades en el rendimiento escolar, mentiras a los padres, síntomas de tristeza repentina y depresión.

 

Socialización

A partir de los 9 o 10 años, los niños van a establecer relaciones sociales más complejas, ya que incrementa su capacidad de interacción con el mundo que se les abre.

Si los pequeños no se relacionan con otros niños, se verá afectado su ánimo y conducta. Así como también, el desarrollo de sus habilidades cognitivas superiores como el lenguaje y la psicomotricidad. 

 

No más pantallas

Los estudios citados por las principales asociaciones pediátricas, relacionan la exposición a las pantallas en edades tempranas con adicciones, inatención, disminución en el vocabulario e impulsividad, entre otras cosas. Conoce el tiempo que debes permitir a tus hijos estar frente a una pantalla.

  • 0 a 2 años: Nada de pantallas
  • 2 a 5 años: Entre media y una hora al día
  • 7 a 12 años: una hora con un adulto delante. Nunca en hora de comida
  • 12 a 15 años: Una hora y media. Mucho cuidado con las redes sociales
  • + de 16 años: Dos horas.
Redes
Acerca de

ALOHA usa el ábaco como único elemento básico para la enseñanza de cálculos mentales.